Adoptan Eléctricos Procesos de Industria Aeroespacial

20 abril, 2026

Carlos Arredondo/HorsePower

Si bien los procesos de tratamiento térmico no son una novedad en el país, la necesidad de desarrollar materiales cada vez más ligeros y resistentes en la industria automotriz trae no solo una oportunidad de crecimiento a quienes proveen estos servicios, sino también importantes retos que son compartidos con el resto de la base manufacturera instalada en México.

Aldo Rodríguez, director de Paulo Heat Treating México, comparte con HorsePower la experiencia de desplegar en territorio nacional una oferta de soluciones que atiende a jugadores tanto de la movilidad terrestre, como del sector aeroespacial.

¿Cómo ha evolucionado la operación de Paulo Heat Treating desde su llegada a México?

Estamos ya en el noveno año de operación, nosotros arrancamos en el 2017 y en el segundo año hicimos una ampliación al doble. Nuestra capacidad fue creciendo rápido ya que capturamos un buen contrato en el sector automotriz y nos dio una buena oportunidad inicial, como arranque.

Entonces eso nos ancló y nos dio la oportunidad de justificar la inversión inicial. A partir del séptimo año ya empezamos a diversificar nuestra oferta y nuestra cartera de clientes. 

Considero que el crecimiento de nuestra operación en México es fuerte, inclusive se puede hablar de la necesidad de seguir expandiendo. 

El tratamiento térmico es un servicio necesario e indispensable en la industria en México pero no hay la suficiente oferta. Es un mercado mal atendido ¿sí?, hay muchas categorías de tratamiento térmico, pero hay huecos, hay oportunidades y ahí estamos para atenderlas.

Se comentó en el panel que participaste que la industria automotriz está adoptando procesos del sector aeroespacial ¿han experimentado esta situación en Paulo Heat Treating?

Correcto, hay procesos de manufactura que se desarrollaron para la industria aeroespacial por la necesidad de ahorrar peso. Como sabes en todo lo que vuela, siempre el parámetro principal es el peso, el componente debe ser liviano.

Los materiales que se están adoptando son típicamente aluminios, magnesios, titanios y geometrías bastante intrincadas para tener un componente ligero. Ahora, los tratamientos superficiales necesarios para esos componentes, pues la industria aeroespacial los adoptó hace décadas.

Ahora la industria automotriz va adoptando esas tecnologías que se consideraban reservadas para dicho sector por la necesidad de ahorrar peso, para hacer más eficiente el consumo de combustible o la propulsión por medio de electricidad.

Los acabados superficiales que más se han adoptado son procesos como el carburizado nitrurado ferrítico, la deposición de iones y similares. Éstos mejoran la superficie de los metales para cumplir su función con el mínimo peso y la mayor resistencia a la fricción y a la corrosión.

Siendo el tratamiento térmico una actividad con alto consumo de energía ¿cómo han hecho frente a la coyuntura actual y el incremento de precios?

Es un tema clave y no solo tenemos la necesidad de atenderlo por evidentes razones de costos sino también por cuestiones regulatorias. Existe una obligación contractual que viene desde los OEMs, especialmente los europeos, que nos compromete a utilizar energía verde o fuentes de energía limpias, por lo tanto ya adquirimos importantes compromisos en materia de autogeneración de electricidad.

Internamente tenemos un proyecto principal que es la “columna vertebral” de nuestro plan de ahorro de energía, a través del cual adquirimos nuevos equipos y adoptamos inteligencia artificial para la optimización de parámetros en los procesos y lograr ahorros aunque sean de décimas de punto porcentual en el consumo de energía.

¿Qué oportunidades ves de mejorar la cadena de proveeduría en el ámbito en que ustedes operan?

Es muy amplia, todavía hay lugares no ocupados, yo los llamo “sillas vacías” en el ámbito de la cadena de suministros en México. Faltan proveedores, todavía no hay suficientes oferentes de determinados procesos superficiales.

Son los procesos de soldadura, acabado superficial, tratamiento térmico, acabados químicos, pruebas no destructivas, ese eslabón de la cadena todavía es débil en México. Se sigue moviendo la inversión en ese sentido, pero sigue siendo una oportunidad grande.

Tenemos muchos y muy buenos proveedores de mecanizado, maquinado en 3, 4, 5 ejes. Existe esa tecnología, ese talento lo tenemos en México desde hace muchos años. 

Hay muy buenas capacidades en lámina, hidroformado, manejo de componentes metálicos, ensamble, componentes electromecánicos, hay mucha capacidad en esas categorías pero estamos débiles en tratamientos especiales.

Creo que sigue habiendo ahí esa oportunidad para que algunas empresas se hagan autosuficientes, verticalmente integradas, o subcontraten a empresas como Paulo.

¿Cómo están mitigando el tema arancelario?

Hay algo de incertidumbre, pero se sigue asumiendo que nuestros productos y servicios están amparados por el tratado en alguno de sus capítulos. La cláusula 232 nos favorece, pero tenemos previsiones en caso de un escenario desfavorable en nuestro presupuesto para absorber algunos incrementos de costo por este fenómeno.

No creemos que vaya a ser un impedimento para seguir exportando e importando como tal, pero el riesgo es la absorción del costo, que puede llegar a ser significativo, de doble dígito incluso. 

Esta semana hay algo de novedades en cuanto a las negociaciones y revisiones del tratado, pero confiamos en que el resultado será favorable. 

Eduardo Tecuapetla es el mejor aprendiz de VW en el 2025.

Se habló también de que hay disponibilidad de talento humano, sin embargo se requiere contar con personal más experimentado, ¿cómo crees que se puede hacer frente a este reto?

Gran pregunta. Estamos formando grandes cantidades de técnicos e ingenieros cada año. Sí hay un número importante de egresados como técnico superior universitario e ingeniero, creo que la cantidad es adecuada.

Sigue habiendo la idea de que son insuficientes hacia los años que vienen, pero en cuanto a la experiencia, es un reto que estos recién egresados puedan llegar a tener las “horas de vuelo”, las horas de experiencia necesarias para llegar inmediatamente a contribuir a un proceso de manufactura.

Entonces es una buena noticia, es un buen problema, digamos, tener tanta necesidad de talento y al mismo tiempo tanta producción de egresados, pero creo que lo que sucede aquí es que debemos de multiplicar el número de aulas, horas de entrenamiento e iniciar más temprano.

Considero que los cursos y los programas de entrenamiento bien podrían iniciar desde la secundaria, no tanto desde que egresan de la preparatoria.

En países de Europa y en Estados Unidos existen estos programas de temas técnicos y empiezan muy jóvenes. Los orientan desde los 13 o 14 años en la secundaria inclusive.

Creo que es un tema que debe de tomarse en cuenta y explorarse porque eso le va a favorecer a México.

Te puede interesar:

Lista Planta de BMW Spartanburg para Producir Nueva X5